Palabras de bolsillo

 

 Recogió las palabras sin orden ni concierto, pues no era su cometido.

Ella fue contratada para limpiar la sala después de cada reunión y eso es lo que hacía. Palabras, números enredados en fórmulas que asomaban como guirnaldas por entre teorías de todo tipo, preguntas sin respuesta caídas a poco de haber flotado en el ambiente... imposible prestarles atención si quería dejar la sala desinfectada de ideas y sentimientos para el siguiente encuentro, mitin, consejo o lo que tocara. “A mí…”, se decía constantemente para alejar de sí toda tentación de entender algo.

(Sigue leyendo en e-book)

Comentarios

13.12.2017 17:59

Manuel Amores Torrijos

Felicidades por este texto literario, muy bueno tanto de fondo como de forma.
Muchas gracias.

13.12.2017 19:40

Objetivo 674

Gracias a ti por leerlo.

12.12.2017 19:58

JESÚS NEIRA

Hace días tuve que hablar en la concentración contra la violencia yde género.
Me pregunté por el valor de la palabra frente a la barbarie.
Gracias Javier por tu regalo.

13.12.2017 19:41

Objetivo 674

Gracias a ti. En efecto, a veces sobran las palabras, y a veces falta una palabra

09.12.2017 00:02

Silvia Polo Jimenez.

Simplemente genial ! Me gusto muchisimo, gracias!

12.12.2017 10:52

Objetivo 674

Gracias a ti por leerlo, desde Brasil nada menos...!

07.12.2017 19:53

Sonsoles Martin Semprun

Me ha encantado q maravilla en la redacción gracias ha sido un placer

12.12.2017 10:54

Objetivo 674

El placer es que lo hayas leído,@ besos

07.12.2017 14:30

Angeles

Impresionante!Fantastico!No hay palabras suficientes que limpiar

12.12.2017 11:33

Objetivo 674

Si solo hubiera que limpiar palabras...